En mis cuadros siempre he combinado la abstracción y el realismo para crear una historia. Me dedico a la búsqueda de personajes y de misterios históricos que representen los enigmas y las paradojas que encuentro en mis lecturas.  

Cuando pinto intento transcribir “el océano oscuro de mi memoria” reflexionando y tomando decisiones sobre qué reproducir figurativamente y que reproducir de manera abstracta.                   

Para mí, el blanco es puro y luminoso, representa todas las posibilidades, las ideas y las emociones que fluyen sin limitaciones. Por otro lado, el negro representa la negación y la ausencia; es el abismo donde se ocultan los misterios y las verdades inefables.